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El gran potencial del biogás agroganadero en España

Las ventajas económicas y medioambientales del biogás convencieron a Alemania, que tiene instaladas miles de plantas energéticas, o a Suecia, que subvenciona la compra de vehículos con este combustible. Sin embargo, en España, a pesar de su enorme potencial, apenas se utiliza. Así lo asegura Francisco Repullo Almagro, vicepresidente de AEBIG, la Asociación Española de Biogás, y conocedor en primera persona de las dificultades de las que habla: es copropietario y Consejero Delegado de INPER, una ingeniería que ha puesto en marcha en fechas recientes una planta de biogás en Requena (Valencia).

¿A qué se le denomina biogás?
Es un gas combustible de alto poder energético obtenido de la fermentación de materias orgánicas biodegradables. Es una energía "limpia" que no sólo evita la emisión de dióxido de carbono (CO2) al sustituir combustibles fósiles, sino también del metano, veinte veces más contaminante que el CO2. Sus ventajas medioambientales y económicas son indiscutibles
: permite la producción de energía renovable eléctrica y térmica a costes de mercado, se encuentra disponible en enormes cantidades cada día del año, elimina dependencias del exterior (no es preciso importarlo), trata y valoriza residuos, y ayuda al desarrollo de las áreas rurales.

¿Tiene relación con el gas natural?
El gas natural es una fuente de energía no renovable. Procede de la degradación de materias orgánicas de origen fósil, como los yacimientos de petróleo.

¿Cómo se pueden beneficiar los consumidores del biogás?
Consumidores potenciales de biogás somos todos: como usuarios de electricidad, de gas, de transportes públicos y, en un futuro próximo, como conductores de nuestros propios vehículos.

¿Se podrá utilizar este combustible en automóviles?
Ya se utilizan en España vehículos dedicados al transporte público en varias localidades. Pero la pregunta es cuándo podrá utilizarse como combustible en vehículos privados, como ya sucede en Suecia. En este país se incentiva el uso del biogás con una subvención en la compra del automóvil, denominado "eco-car", y se proporciona aparcamiento gratuito en las ciudades.

¿Qué expectativas tiene el biogás en España?
Las expectativas son muy altas. Sólo con el biogás que se podría producir con los residuos agrícolas y ganaderos disponibles, se generarían más de cinco millones de MW/h anuales, el equivalente al consumo de más de 400.000 hogares en un año. Y sería una manera de hacer frente al enorme reto que supone gestionar las miles y miles de toneladas de purines que se generan a diario.

¿Y en el resto del mundo?
Si nos centramos en Europa, Alemania dispone de más de 4.000 plantas de este tipo. Austria, Suecia, Dinamarca o Italia aprovechan el biogás de forma excelente.

¿Qué instalaciones de biogás destacaría en España?
En el área de digestores anaerobios todavía hay pocas, pero han demostrado su eficacia en el tratamiento de residuos y en la generación de energía renovable. Hay plantas en funcionamiento en Cataluña y el pasado mes de julio entró en producción la mayor del país hasta entonces construida.

¿Qué características tiene esta nueva planta?
Está ubicada en Requena (Valencia) y tiene una capacidad de generación de 4.000.000 kW/h anuales (equivalente a 850 toneladas de petróleo anuales). Se basa en un motor-generador de 500 kW/h alimentado con biogás producido por digestión anaerobia de estiércol vacuno como sustrato principal. Además, genera una cantidad similar de energía térmica. Los digestatos producidos, tanto sólidos como líquidos, se aprovechan como biofertilizantes ricos en nutrientes. Esta planta evita la emisión a la atmósfera de 2.800 toneladas de CO2 al año. Ha sido proyectada y construida por la ingeniería española INPER en colaboración con la empresa alemana IHB.

Señalaba los casos de otras plantas en Europa. ¿Cuál es su desarrollo?
En Alemania ya se construyen plantas superiores a 10 MW/h. En Italia hay una verdadera expansión del sector motivada sobre todo por unas tarifas muy favorables. El paso siguiente, como ya sucede en Suecia o en Austria, es el biometano: la inyección del biogás después de depurarlo en la red de gas natural. También se están creando redes locales de distribución que permiten el almacenamiento del biogás y su posterior uso cuando más convenga, como en automoción.

Ha mencionado las ventajas del biogás. ¿Y los inconvenientes?
Su principal inconveniente es no utilizarlo y dejar su emisión continua a la atmósfera. El biogás es un subproducto de la fermentación de la materia orgánica y su generación es inevitable. Lo mejor que podemos hacer es aprovecharlo.

¿De qué va a depender que se aproveche?
Hay varios factores determinantes en el desarrollo del biogás en España. En primer lugar, un marco normativo y económico que cree la confianza para animar a plantear proyectos. Una mejor tarifa eléctrica compensaría muchos de los inhibidores actuales, como los largos trámites para conseguir licencias y autorizaciones, o los elevados costes, en algunas ocasiones, de conexión a red.
Otro factor importante es la necesidad de unas tarifas proporcionales al tamaño de las explotaciones agrícolas y ganaderas. De esta manera, se podrían crear plantas descentralizadas más pequeñas allí donde se produce el residuo. Los transportes se reducirían y se apoyaría la sostenibilidad de las áreas rurales.
Por último, inversores, promotores y futuros propietarios precisan que se disipen incertidumbres. Necesitan tener garantías que hagan viable su inversión, tanto desde el punto de vista de amortización de la planta como de su rentabilidad a medio y largo plazo. En estos momentos, las entidades de crédito no siempre confían en una tecnología que no conocen lo suficiente.

¿Estas razones explicarían que las plantas de tratamiento de residuos con valorización energética no acaben de arrancar?
El RD 661/2007 supuso un paso importante, pero no fue suficiente: este tipo de plantas, salvo en contadas excepciones, no ha proliferado. No obstante, somos optimistas respecto al futuro inmediato. El año próximo se anunciará el nuevo Plan de Energías Renovables (PER) 2011-2020, que regulará, entre otros, el biogás. AEBIG entregará a las administraciones públicas un documento con las inquietudes y propuestas del sector, en línea con las directivas europeas, para que se tenga en cuenta en la redacción del nuevo PER. Hasta ahora, la impresión es muy positiva y estamos seguros de que tendremos un nuevo escenario favorable para el "despegue" del biogás en España.

La Asociación Española de Biogás (AEBIG) se ha creado en fechas recientes. ¿Por qué no había una organización de este tipo?
Había asociaciones que integraban en sus actividades el biogás, pero AEBIG nace para ayudar al desarrollo específico de este sector. Su objetivo es centrarse en exclusiva en el biogás de digestor anaerobio, es decir, no incluimos en la asociación las actividades relacionadas con el biogás generado en vertederos o depuradoras. La razón es que estos últimos ya han alcanzado un nivel de madurez muy superior al biogás que nosotros representamos y queremos impulsar.

¿Quiénes forman la asociación?
Somos empresas relacionadas con este sector, ingenierías, promotores, suministradores, tecnólogos y propietarios de plantas. Animamos a unirse a nuestra asociación a quien considere que podemos representar y defender sus intereses. Ofrecemos también nuestra colaboración a las administraciones públicas.

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