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En el Día de la Biodiversidad resalta su fragilidad

Desde que en 1994 entrara en vigor el Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB), auspiciado por la Asamblea de la Organización de las Naciones Unidas, cada 22 de mayo se celebra el Día Mundial de la Biodiversidad y en 2009 se hace bajo el lema “la diversidad biológica y el cambio climático”.

La sobreexplotación de los recursos naturales, la deforestación, la desertificación o el aumento de los gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global, han acarreado la extinción de numerosas especies, lo que convierte al problema de la biodiversidad en una dimensión más de la crisis ambiental. Cada una de las formas de vida existentes es crucial para mantener el equilibrio en la Tierra.

Según  palabras del Secretario del CDB, la diversidad biológica es el fundamento de la vida en nuestro planeta y uno de los pilares del desarrollo sostenible. La riqueza y la variedad de la vida en la Tierra hacen posibles los servicios indispensables que nos proporcionan los ecosistemas: agua potable, alimentos, cobijo, medicamentos y ropa.

Los entornos de una gran diversidad biológica tienen la capacidad de regenerarse después de un desastre natural. Todo esto reviste especial importancia para los ciudadanos más pobres del mundo. Las personas que sobreviven con sólo unos dólares al día dependen de la diversidad biológica para cubrir sus necesidades básicas. Si no conservamos esa diversidad y no hacemos un uso sostenible de ella, no lograremos cumplir los objetivos de desarrollo del Milenio.

Los objetivos en materia de diversidad biológica para 2010 están ya plenamente integrados en el marco de los objetivos de desarrollo del Milenio y, en una nueva muestra de apoyo, la comunidad internacional decidió declarar el año 2010 Año Internacional de la Diversidad Biológica.

Por su parte, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático ya dejó muy claro que el cambio climático es real y que continuará afectando a nuestra vida y a los ecosistemas durante muchos años. Una de sus consecuencias será la extinción de un número cada vez mayor de especies, lo que contribuirá a la degradación de algunos ecosistemas que ya de por sí son frágiles. Por tanto, la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica son elementos esenciales en toda estrategia de adaptación al cambio climático.

Hay 1,7 millones de especies catalogadas en todo el mundo, pero se estima que existen alrededor de 30 millones. Se calcula que, de ellas, a diario se extinguen entre 50 y 300.  Por poner un ejemplo, una quinta parte de los reptiles de Europa y casi una cuarta parte de sus anfibios están en peligro, según los nuevos estudios encargados por la Comisión Europea y realizados por la IUCN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). Detrás de la extinción se encuentran el crecimiento de la población humana, la intensificación de la agricultura, la urbanización descontrolada y la contaminación, que están ahogando los hábitats naturales en toda Europa. Ver las Listas Rojas Europeas de  las especies en peligro, elaboradas por IUCN.

Los manglares y otros humedales costeros constituyen un baluarte que nos protege de los fenómenos meteorológicos extremos y la elevación del nivel del mar. Ante la aridez y el calentamiento progresivos de las tierras agrícolas, la diversidad del ganado y de los cultivos de cereales podría brindar a los agricultores alternativas para adaptarse a las nuevas condiciones. Los bosques, las turberas y otros ecosistemas absorben dióxido de carbono de la atmósfera y, con ello, contribuyen a mitigar el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Los ecologistas españoles quieren resaltar el papel fundamental de las praderas de fanerógamas marinas en los ecosistemas (Ver video de Oceana). Estos hábitats se encuentran en claro retroceso poniendo en riesgo la conservación de especies emblemáticas de nuestros mares como es el caso de la nacra (Pinna nobilis) molusco protegido. Recuerdan que del mantenimiento de estos hábitats costeros sumergidos depende la vida de miles de especies en el mar y buena parte de los municipios costeros de la península.

Se trata de plantas que crecen principalmente en fondos arenosos entre la zona de rompientes y los 40 m. de profundidad. Algunas son endémicas y están incluidas en la directiva de hábitats naturales de interés comunitario dentro de la red natura 2000.

Son lugares fundamentales para la cría, alevinaje y alimentación de especies de interés comercial como el salmonete. Pero además, previenen la erosión de nuestras playas, protegiendo el fondo por la atenuación del oleaje y fijando la arena y oxigenan el mar a través de la fotosíntesis.

En España, los principales proyectos y actividades que amenazan su conservación guardan relación directa con la actividad humana: Puerto Industrial de Granadilla, en Tenerife, que amenaza un sebadal (Cymodocea nodosa), del que depende el correcto funcionamiento del ecosistema costero tinerfeño y el sustento y modo de vida de los pescadores artesanales; vertidos  generalizados de aguas residuales sin depurar en la mayor parte de las rías de Galicia y el Cantábrico donde reside la Zostera marina; en el Mediterráneo, una de las principales amenazas es la construcción de puertos deportivos como el de Campomanes, Valencia, o el Puerto de Interés  General de Ibiza, que amenaza la pradera de 8 kilómetros de longitud que une Ibiza y Formentera, y que fue declarada como el organismo más grande del mundo por la UNESCO.

La comunidad internacional se comprometió a conservar la diversidad biológica y a luchar contra el cambio climático mediante el Convenio sobre la Diversidad Biológica y la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Sin embargo, el mes pasado, los ocho puntos del Mensaje de Atenas subrayaban la necesidad de intensificar los esfuerzos para detener esta pérdida, mediante medidas tales como aumentar la sensibilización de la opinión pública sobre la importancia de este problema, mejorar la financiación e integrar más sistemáticamente los aspectos de la biodiversidad en otros ámbitos políticos.

Fuente: Ecogaia - Imagen: Bernard Landgraf

Más informacion: 62 medidas no milagrosas, para detener la pérdida de Biodiversidad (enlace al PDF 632.5 KB) - Ecologistas en Acción

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