Banner
Banner
You are here: Artículos La crisis económica mundial: una oportunidad histórica de transformación

La crisis económica mundial: una oportunidad histórica de transformación

La globalización neoliberal es la causa de la actual crisis financiera y económica global, y si queremos justicia social y ambiental global, no sólo hay que transformar el actual orden político y económico, sino además en este proceso la sociedad civil debe ocupar un papel predominante porque los Estados no pueden ser el único actor para resolver la crisis.

Este es el mensaje fundamental del 7º Foro de los Pueblos Asia-Europa, que entre el 13 y el 15 de octubre reunió en Pekín a 500 representantes de organizaciones sociales y ONG de Asia y Europa para desarrollar estrategias y recomendaciones a la VII Cumbre UE-ASEM, que comenzó el 24 de octubre.

Entre las 77 medidas que el Foro de los Pueblos Asia-Europa envió a la Cumbre UE-ASEM, destacan:

  • Reducir radicalmente el gasto militar
  • Cumplir con el Protocolo de Kioto, asegurar acuerdos obligatorios y ambiciosos en Copenhague (Diciembre 2009), incluyendo un compromiso de la UE de reducir en un 80% sus emisiones de gases de efecto invernadero hasta el 2030 (con relación a 1990) y una reducción global de las emisiones basada en responsabilidades diferenciadas y el apoyo financiero para las incitativas de mitigación y adaptación a nivel mundial
  • Suspender cualquier financiamiento público y privado a proyectos que contribuyen a crear hambre, pobreza, injusticia social y política, o al cambio climático
  • Implementar una moratoria del actual modelo de producción de agro-combustibles
  • Impedir la especulación con reservas y precios de alimentos
  • Suspender las negociaciones comerciales multilaterales y bilaterales, y renegociar los acuerdos firmados en el pasado
  • Cancelar el pago de todas las deudas ilegítimas, así como el uso de créditos para imponer condiciones; abrir procesos de auditoria completa y participativa con el fin de esclarecer “quién debe a quién”
  • La UE debe facilitar la reparación de deudas ecológicas e históricas con el Sur Global
  • Prevenir la privatización futura de servicios públicos como agua, educación y salud, así como re-nacionalizar privatizaciones consumidas

Las alternativas se centran en el bienestar de la gente y del planeta. Por ello, se necesita un control democrático de las instituciones financieras y económicas. Este es el hilo conductor que conecta las propuestas presentadas en la declaración “La crisis económica mundial: una oportunidad histórica de transformación”.

Ecologistas en Acción y el Observatorio de la Deuda en la Globalización participaron como delegación española en el Foro y reclaman al Gobierno español y a la Unión Europea que trabajen por un orden político y económico global basado en principios de justicia social y ambiental.

La  cumbre UE-ASEM se celebra en una de las ciudades más industrializadas y contaminadas del mundo. Mientras, la economía tiene que volverse más localizada, autónoma y descentralizada, y sustancialmente menos industrializada. Pero sería injusto, no recordar que el 23% de las emisiones de los gases de efecto invernadero de China son originadas por la manufactura de mercancías para Occidente.

Aprovechando el Foro, examinamos el significado de la crisis económica global actual y la oportunidad que nos ofrece para hacer llegar al dominio público algunas de las alternativas inspiradoras y factibles en las que muchos de nosotros hemos estado trabajando largamente. Creemos que la actual crisis económica mundial abre la oportunidad para una transformación económica radical en positivo. Tal es el caos del sistema financiero global que los gobiernos han recurrido a tomar medidas por las que hemos abogado durante años, como es la nacionalización bancaria.

El decrecimiento del flujo energético global será otro gran problema que afronta el sistema económico, que se basa en un consumo energético al alza indefinido. El cenit en la producción del petróleo implicará que la actual crisis financiera se agrave aún más. Por ello, abogamos por una transformación  del modelo urbano-agro-industrial, lo que implica la urgente reducción del consumo energético y el abandono de las energías fósiles, así como el decrecimiento económico.

Estando en China, un país con graves violaciones a los Derechos Humanos, marcó un paso muy importante haber podido consensuar con las organizaciones chinas - fuertemente controladas y condicionadas por su Gobierno - la demanda de garantías para la libertad de expresión, información y transparencia. Asimismo se ha exigido a la Unión Europea y a los gobiernos asiáticos la liberación de todas los presos políticos. A la UE se ha dirigido muy enérgicamente la exigencia de revocar toda legislación que criminalice, reprima o expulse a inmigrantes, como es el caso de la Directiva Europea de Retorno.

Fuente: Observatorio de la Deuda en la Globalización y Ecologistas en Acción

AddThis Social Bookmark Button