
Pesticidas, aditivos alimentarios, sustancias químicas en cosméticos, limpiadores, ropa o mobiliario, polución de carnes y pescados, contaminación ambiental y radiaciones electromagnéticas forman un cóctel en el día a día de la vida moderna que ha desatado una larga lista de enfermedades, algunas de ellas hasta hace poco desconocidas. Los científicos ya han empezado a pedir responsabilidad política, mientras la corriente ecológica se convierte en el mejor paliativo para una buena salud.








