
El vestido de novia, una de las prendas icónico y más simbólicas en el ropero de la humanidad, también es ejemplo de ropa desechable, de la cultura de usar y tirar. Por ello, estudiantes de ingeniería de la británica Sheffield Hallam University han desarrollado un traje de novia que se puede disolver en agua para transformarlo en cinco nuevas piezas utilizables.









