
Los países del cuerno de África se encuentran en estado de alerta después de que dos temporadas sin lluvias hayan dejado a más de doce millones de personas al borde de la inanición. La sequía y el desplazamiento de población, combinados con el aumento de los precios mundiales de los alimentos, han provocado que Somalia, Kenia, Etiopía y Uganda se enfrenten a lo que la Oficina de Ayuda Humanitaria de Naciones Unidas (OCHA) define como la peor crisis de seguridad alimentaria registrada hoy en el mundo.









