
Mario Rosato, un ingeniero medioambiental ítalo argentino afincado en España, no es profeta en su tierra de adopción. Su proyecto biológico para secuestrar el dióxido de carbono (CO2) y de paso depurar aguas residuales, cultivar bambú y construir casas ecológicas baratas no ha recibido apoyo alguno del mundo académico y empresarial español. Sin embargo, ha ganado a 700 participantes de todo el mundo en un concurso de ideas para combatir el cambio climático, organizado por la revista 'The Economist', y varios inversores internacionales han mostrado su interés.









